Las superficies de los cristales presentan una alta reflectividad de los rayos X, dependiente de la longitud de onda, en determinados ángulos. Este efecto se denomina reflexión de Bragg. Los espejos que utilizan la reflexión de Bragg para redirigir los rayos X se denominan espejos de cristal. Para determinados ángulos dependientes de la longitud de onda, estos espejos permiten grandes ángulos de reflexión. Los espejos de cristal curvados pueden utilizarse para enfocar rayos X.
Fig. 1: Reflexión de Bragg; si la diferencia en la longitud del camino óptico de dos haces Δ=2d sinθ para una determinada longitud de onda λ es múltiplo de λ, los dos haces interferirán constructivamente.